Esta página quiere ser, especialmente, el compendio de dos mundos que crecen cuando se unen: el arte y el conocimiento.

     Un guitarrista, un músico puede ampliar su conocimiento y sensibilidad nutriéndose culturalmente. Quienes por sentirse más flamencos dan la espalda a estos haberes, muestran con este comportamiento una triste realidad.

     Existen en nuestro medio quienes, no solo gustan de esta filosofía para la gente de nuestra cultura, sino que en este discurso ocultan intereses particulares. Pues cuanto menos preparación cultural tenga un artista más fácil será manejarle, menos capacidad tendrá de crítica, menos intervendrá en los foros de decisión y menos respuesta tendrá para expresarse.

     Nadie, y yo menos que nadie quiero arrancarle a quienes lo tenga su primitivismo, pero exijo para estos su derecho a elegir. Que estén donde estén sea el resultado de su elección y no la causa de haberse encontrado todas las puertas cerradas.

     En los albores de la democracia, cuando el pensamiento de la derecha y de la izquierda española se debatían en busca de la razón y “la verdad” un hombre de la cultura, una mente brillante y buen amigo mío, se expresó sobre la pornografía en los cines españoles, y dijo: “Yo no soy hombre de estos terrenos y, seguramente, no precise de estos cines, pero no quiero que nadie se arrogue el derecho de intervenir en mi moralidad. Por lo tanto, exijo la presencia en España de estos lugares especializados para, llegado el día, poder ponerme ante uno de ellos y decir: No entro porque no me da la gana, pero si quisiera, entraba.”

     Esta misma oportunidad merecen los flamencos; un conservatorio propio, situado donde todos los andaluces tengan acceso. Donde el mas humilde gitanito andaluz y español pueda colocarse frente a sus puertas y decir: “No entro porque no me da la gana, pero si quisiera, entraba.”
Años llevo luchando que me parecen siglos. Reivindicando este derecho y el reconocimiento de nuestra cultura por el estado español. Pero aquí estoy, al pie del cañón, mientras muchos oponentes ni siquiera existen ya en la política. Y aquí seguiré, ofreciendo desde estas páginas mi experiencia, mi conocimiento y mi apoyo.

    Por esto, todo el que quiera acercarse a mí encontrará mis puertas abiertas. Les hablaré de arte, de música, de literatura, de poesía, del pensamiento…y atenderé respetuosamente a quienes soliciten mi ayuda.

Recomendaré discos ó temas de estos discos que considere contienen  valores dignos de ser ejemplares pero que, por su contenido, no son publicitados.
Libros que nos ayuden a abrir nuestra mente y ampliar nuestra percepción musical.
Conoceremos musicalmente a nuestros mayores, los creadores de esta cultura personalísima y magistral.
Se hallarán en estas paginas estudios que favorezcan el desarrollo de la digitación guitarrística y me relacionaré con todo aquél que desee mi consejo profesional y mi análisis sobre su música.

    Además, para su propia subsistencia, habrá una tienda on-line donde se expondrá cuantos artículos puedan adquirirse. Todos ellos estarán recomendados y expertizados por mí como, así mismo, garantizados.
Estos artículos relacionados con mi profesión podrán adquirirse por un precio moderado, quiere decir; el precio de costo mas un beneficio industrial. En este beneficio es donde se aplicará la moderación referida.

    Recomendaré, al margen de los propios de mi profesión, otros artículos que yo considere merecen mi esfuerzo para darlos a conocer, dado que el mundo mercantil cierra las puertas a todo producto que no se venda en masa y no produzcan grandes dividendos. Por tales razones se publicita aquello que no contenga complejidad, aquello que acepta la masa con facilidad por su falta de contenido y, finalmente, resultamos invadidos por la simplicidad de un mundo cubierto de banalidades.

Pretendo que mi página sea el foro de unos amigos con una pasión común: la guitarra.

M.Sanlúcar