Sobre Arte

“Acto o facultad mediante los cuales, valiéndose de la materia, de la imagen o del sonido, imita o expresa el hombre lo material o lo inmaterial, y crea copiando o fantaseando”.

“Todo lo que se hace por industria o habilidad el hombre, y en este sentido se contrapone a la materia”. (Diccionario enciclopédico Espasa Calpe).

Las presentes citas nos describe el concepto “Arte”, tal vez de la mejor manera posible, pero afortunadamente, el Arte sólo puede explicarse desde la obra misma. Si de otra forma pudiera ser, éste no sería necesario por que el arte es un reflejo de un afán, la búsqueda de sí mismo, o tal vez, la angustia de trascender.

Volviendo a las citas, podríamos entender que por ejemplo, el arte pictórico abarca desde los dibujos colegiales infantiles hasta la más grande obra maestra que el artista pueda crear, pues que tanto el niño como el maestro, parten de los supuestos citados. Pero, ¿qué les separan?: La práctica, la ciencia, la reflexión, la experiencia. ¿Y todo esto tan importante es lo que marca la diferencia? A mi juicio sí, pero sólo en un sentido, el que recoge todo el conocimiento que conforma el oficio: el magisterio. A la postre, quizás no sea esto la última razón, porque finalmente, lo que de verdad entendemos como “Arte” es la magia que desprende la obra, ese detalle inexplicable e intransferible. Eso que si está, la obra entra en nosotros, y que sino está, hace que la obra se quede fuera.

Por todo esto, el “Arte”, desde donde yo lo percibo, es lo mágico, lo sublime, lo divino; el alma que nos convierte en dioses. Pero este arte, para hacerse presente, necesita el cuerpo que lo aloje y el vehículo para caminar. Por tales razones, el ser humano buscó siempre conocer y comprender la materia, y del análisis surgen las reglas y con éstas, aparece la ciencia.

M.S.