La poesía ha venido perdiendo interés paulatinamente en esta sociedad a medida que la gente ha estado percibiendo la posibilidad de obtener hoy, lo que sólo los potentados podían ambicionar ayer.
¿Debe entenderse por esto que las carencias no pone más cerca de la sensibilidad?

El hombre es ansiedad permanente sin posibilidad de hartura. Quien no siente la riqueza del alma, siente la del estómago; ese “estómago” insaciable que engulle cuanto tiene a mano o puede conseguir.

M.S.